jueves, 3 de abril de 2014

La inevitable idiosincrasia española.

Después de leer en Hispalinux la noticia de la finalización por parte de Microsoft del soporte para Windows XP, noticia conocida desde hace tiempo, la auténtica noticia es la pérdida de la oportunidad para la Administración Española de adoptar, ahora sería la oportunidad perfecta, formatos abiertos para el conjunto de la Administración Pública y establecer un punto de convergencia futura al que dirigir los esfuerzos tanto del Estado como de las Comunidades Autónomas y Ayuntamientos a la hora de adoptar soluciones software y estándares que refuercen la presencia del Ciudadano 2.0 en la sociedad dentro de un contexto de software de fuente abierta. 

Aparte de la dudosa legalidad de la adquisición de las licencias propietarias por adjudicación directa, al no mediar licitación ni concurso, y cuyo importe será superior al mínimo exigido para ser adjudicado directamente, es necesario recordar que ya en 2010, Google demandó al Gobierno estadounidense por abrir un concurso en el que se licitaba un servicio de correo e indicaba que solo la solución comercial de Microsoft les parecía válida, también en el año 2006 la RRQ canadiense adoptó la actualización a Windows Vista de la misma forma que parece ser se hará aquí, y se hizo sin mediar licitación pública, la Administración fue demandada y perdió junto con Microsoft.

Sería necesario que tanto asociaciones de usuarios, como profesionales, actuaran de común acuerdo para impulsar una demanda contra la Administración Pública que adopte éste tipo de medidas, que todos sabemos caras y en muchos casos ineficaces y abocadas a que, como ahora, sea necesario reemplazarlas por otras y siempre al capricho y estrategia comercial de una mercantil estadounidense, que, supongo, no tendrá entre sus objetivos favorecer al contribuyente español.