martes, 8 de abril de 2014

¿El fin de Windows XP expone al peligro?

Hoy, Windows XP ya es historia, Microsoft ha puesto fin al soporte de ésta versión de su sistema operativo, quizá la más utilizada de todas las versiones, a mi, al igual que a otras muchas personas, y se refleja en los medios como Computerworld, nos hacemos preguntas en cuanto a los que deparará éste fin.

Unos especulan que los usuarios que aún no han cambiado de sistema operativo se verán sometidos a un ataque por parte de hackers de forma masiva aprovechando las vulnerabilidades llamadas 0-Day, otros piensa que el mercado se centrará en adoptar, antes o después, las versiones más actuales, Windows 7 (aún con soporte) y Windows 8, por lo tanto los nuevos ataques centrarán sus actividades en estos dos objetivos.

Si los usuarios de XP optan por migrar a nuevas versiones, se enfrentan a los clásicos problemas de falta de drivers para su hardware antiguo, incluso su equipo puede que no sea apto para las nuevas versiones y necesiten pasar por la tienda, además de la curva de aprendizaje y la renovación de software no apto para las nuevas versiones, con el consiguiente gasto en más licencias, sumando la cantidad de horas perdidas en la actualización, pasando antes por un backup completo de los datos, por si algo fallará durante el proceso, por otra parte cosa bastante frecuente, y propiciado por el estado del actual sistema instalado.

En cualquier caso, todos los usuarios de Windows, tiene algo que temer, unos perderán su actual comodidad y posiblemente deban pagar alguna factura de hardware nuevo y recluir en el trastero el antiguo que tan bien funcionaba con XP y otros porque serán blanco de todas las miradas, y los ataques, de la manada despiadada de virus, troyanos y demás maldades que pueblan internet.

Desde aquí quiero hacer una consideración de otras opciones, migrar a Linux o iOS puede ser una alternativa muy válida para optar en caso de cambio, muchos usuarios considerarán que para el uso que hacen de sus PC no les vale la pena adquirir el nuevo Windows 8, o bien que su hardware no es válido. Cualquier versión de Linux, y existen algunas muy reducidas, pueden dar unos años más de vida a un hardware "obsoleto" y la diferencia operativa no es significativa, y si cambiamos de harwdare un equipo de factura Apple puede darnos muy buenas satisfacciones y muy buenas aplicaciones para disfrutar de nuestras actividades.

En cualquier caso el panorama es abierto, los usuarios de Windows quedan ahora a merced del viento, unos desamparados y otros vigilados, pero como a río revuelto ganancia de pescadores, es probable que las cuentas de beneficio de Microsoft y de los fabricantes de hardware sean las únicas beneficiadas de éste asunto, a costa de la cartera de los usuarios.