jueves, 26 de febrero de 2015

Emprendores: ¿Futuro o carnaza?

Mucho se escribe sobre los emprendedores, muchos se apuntan al carro, muchas hermosas frases en preciosos marcos, para recordarles lo que sí, o no, debe hacer o no hacer para convertirse en los fundadores de una empresa próspera.

Pero, ¿a alguien le importan realmente los emprendedores?, o solamente es otro limón que exprimir para el beneficio de unos cuantos, y explotar la ilusión ajena, cuando realmente los inversores son muy pocos, las ayuda exiguas, y el papeleo para crear una empresa raya lo demencial y esotérico.

Webs para emprendedores, financiación para emprendedores, libros para emprendedores, cursos para emprendedores, ¿tantos emprendedores hay sueltos?.

Donde están los seniors, que con su experiencia pueden abrir los ojos a tanto futuro empresario, la eliminación de trámites que faciliten la creación de empresas, España figura en el puesto 33 del Doing Business, por detrás de países como Latvia, que dudo que mucha gente pueda situar en un mapa, por no hablar de los elevados costes que para alguien que empieza impone la legislación española, la financiación pública REAL, no cuatros tristes duros a intereses avaros, créditos ICO con 6,95% de interés anual y cosas similares.

Realmente, aparte de los esfuerzos que se realizan desde algunos sectores, pocos, tengo la sospecha de que muchos quieren pescar en un barril repleto de emprendedores con un anzuelo sin cebo, y esto no es un aviso para navegantes, es una triste realidad ver como alguien con magníficas ideas tiene que vender el 51% de su proyecto a cambio de una financiación que, es posible, acabe en manos del inversor y perder idea y empresa, ya que las condiciones de apoyo a los emprendedores son cercanas a la compra de esclavos.

Realmente me gustaría estar equivocado, esto no es USA, y nunca se ataron los perros con longanizas y sería triste que en este país se dejara pasar una oportunidad para proveernos de nuevos modelos de negocio a costa de sacrificar en ara los sueños, ideas y vidas de jóvenes con un futuro prometedor a costa de la avaricia de unos cuantos.